Se puede
considerar que una persona practica un "deporte extremo" cuando lo
hace por primera vez. Por ejemplo, el descenso de un río de clase IV es
bastante extremo para quienes nunca antes se habían subido a una balsa y lo
sentirán como muy por encima de sus capacidades personales.
El término
"deporte extremo" no es adecuado aplicarlo cuando se realiza
simplemente una actividad recreativa o turismo alternativo, ni tampoco debe
estar definido por las condiciones medioambientales, algo bastante subjetivo y
dependiente del grado de preparación. En cambio, el término puede aplicarse
cuando se practica un deporte en los límites actuales de desarrollo, sea
montañismo, atletismo, gimnasia o cualquier otro.
Actualmente, en
algunos países se empieza a utilizar el término "deporte de aventura"
cuando se practican deportes de más alto riesgo de lo normal sin ser
profesionales. Un ejemplo de esto es la diferencia que existe entre
"espeleología" y "espeleísmo": el primero se refiere a una
actividad científica, mientras que el segundo hace referencia a aquellas
personas que lo practican por deporte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario